Hoy os voy a hablar de unos ángeles que nos cuidan a diario y que también necesitan de nuestro cuidado y cariño.
De unos ángeles que a veces caen en terribles depresiones y que por aguantar el tipo pueden llegar al límite.
Sé que éste es un pequeño rincón en la inmensidad de las redes sociales, así que, me dirijo humildemente a aquellos que pueda llegar, pero en especial, a nuestra Policía, Guardia Civil y Militares. Nos cuidan. su vida está dedicada a ello, así que, qué menos podemos hacer, que un guiño para que sepan que nos tienen a su lado.
¿Qué pensarán mis jefes? ¡Se supone que yo soy fuerte! ¿Cómo voy a andar diciendo que tengo miedo de mi mismo? ¡Esto no son más que tonterías! ¡Lo único que tengo que hacer es callar y aguantar!
Y así, en silencio, sin más ayuda que su cerebro triste y rodeados de prejuicios, se van enredando en la terrible madeja, que cada vez le envuelve más en la espesura y desesperanza. Creen que lo que sienten solamente les ocurre a ellos. Así que, piensan y se convencen de que son débiles, de que, les ocurren todas las desgracias del mundo y sobretodo, sobre todo, sienten una enorme soledad y abandono.
Poco se ha hablado de los suicidios, pero ahí están. Creemos que lo que no se cuenta, no existe. Lo que se pasa por alto, termina desapareciendo, pero no, no, y mil veces no. Hay que hablar de ello. Hay que poner el problema sobre el tapete. Visibilizarlo. Solamente así podremos evitar esta lacra de sufrimiento.
Siempre que pensamos en nuestras fuerzas de seguridad, lo hacemos creyendo que son super mujeres y super hombres. Pero nada más lejos de la realidad. Es cierto que están formados para aguantar cosas que no aguantaríamos los demás, pero de ahí a ser seres de otra galaxia hay un gran trecho.
Son seres humanos al igual que el resto, con sus sentimientos, sus sufrimientos, sus dolores y sus alegrías. Pero con una gran diferencia. Y es que en su trabajo, a diario ven de todo. Son la pared que nos protege de los horrores. Esa gran barrera que nos aísla en la seguridad de nuestros hogares.
En un mismo día pueden tener que lidiar con un maltratador que acaba de pegar una paliza brutal a su esposa o a sus hijos, con suicidios, con robos, con mujeres que son capaces de abandonar a un hijo por una dosis de droga o intervenir en un desahucio, aún cuando no estén de acuerdo en el mismo. Cualquier cosa que se te pueda pasar por la mente y que pueda ocurrir, seguramente al policía o guardia civil le ha ocurrido.
Y qué decir de nuestros militares. No cuentan las horas, los días, los festivos o la familia. Lo primero el trabajo. Pueden irse de maniobras por un mes o más. O a misiones en el extranjero donde tendrán que lidiar con lo que se presente en países a los que nunca iríamos. Tienen que separarse de sus familiares, a veces de hijos recién nacidos.
En serio. ¿Pensamos alguna vez en esto? ¿Caemos en la cuenta de que muchas veces se juegan la vida? Son circunstancias que van sumando y sumando. Suponiendo un estrés en su día a día, que posiblemente les pase factura.
Por supuesto no soy una experta en el tema, pero los hay, y muy buenos, que te ayudarán increíblemente. Yo solamente soy una persona que ha pasado por esa experiencia. Una persona que tuvo un tiempo en que todo era gris. En que pensé que nunca volvería a sonreír o a disfrutar de la vida, pero... ¡gran error! la vida volvió a ser, si cabe, más maravillosa que antes.
Por eso hoy mi sonrisa es para los que estáis tristes. Los que os sentís ofuscados. Los que creéis que la vida no volverá a ser lo que era. Por distintos motivos. Por lo que sea. La excusa que os de vuestra mente no es importante. Solamente eres importante tú, tú y tú. Y tan solo necesitas creer en tí. Tengas la edad que tengas, la vida te volverá a sonreír.
Apuesto contigo lo que quieras. Si no lo ves ahora, es igual. Ten claro que en un tiempo no muy lejano lo verás.
Os dejo a continuación datos que os serán de mucha ayuda. Son personas expertas y dispuestas a ayudaros siempre.
Para Policias Nacionales:
Proyecto vence: proyectovence@asipol.org
Vive CNP Galicia: info@vivecnp.es Telef. 988394253
Zero Suicidio Policial@ZeroSuicidioPol
Para Policías y Guardias Civiles:
Ángeles de Azul y Verde: info. angelesdeazulyverde@gmail.com
Para Policías, Guardias Civiles y Militares:
Unidad Familiar G.C. : Telfs. 609938529/ 627598186
Para todos los Cuerpos y población en general:
Teléfono de la Esperanza: 717003717
Asociación La Barandilla: 910380600
RedAipis: info@redaipis.org
Hoy más que nunca me despido con optimissticas esperanzas. Y un brindis por tí. Porque sé que pronto volverás a abrir las ventanas y dejarás pasar la maravillosa luz del sol.
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miércoles, 20 de junio de 2018
jueves, 7 de junio de 2018
Vivir el momento actual.
Agradecida a la vida.
No encuentro otro calificativo más adecuado.
Agradecida por poder presenciar algo que siempre habría de haber sido totalmente natural. Si somos la mitad de mujeres en la humanidad ¿Por qué ha costado tanto llegar hasta aquí?
No pedimos ningún privilegio. No queremos quitar nada a nadie. Solamente equidad en el reparto.
Hace ya muchos años, demasiados para algunas cosas, no tantos para otras. Cuando yo era una jovencita y soñaba con poder ser militar... y no pude. Con ser policía... y no pude. Y con muchas otras cosas, como piloto de aviación, deportista de élite etc. etc. ya se sabe, cuando somos niños o niña en este caso, crees que todo es posible, pero la realidad, y las leyes de entonces se encargaban de decirte lo contrario y de irte dando manotazos poco a poco para ponerte en tu lugar.
He oído muchas, quizás demasiadas veces: ¡vete a fregar platos y a hacer camas y déjate de tonterías! Para casarte y criar a tus hijos no necesitas tanto.
A los que piensen que estoy exagerando, que en mi época la mujer ya podía hacer muchas cosas, le diré que no exagero en absoluto. Que solamente las familias muy pudientes se permitían dar algunos derechos a sus hijas, el resto nos aguantábamos mirando y envidiando una mujer que veíamos en las revistas, en las novelas o en las pantallas de cine. Es cierto que también algunas de carne y hueso conseguían despuntar, pero como digo, eran las que entonces llamábamos niñas de papá, cosa que por supuesto yo no era, como tampoco la gran mayoría que me rodeaba. Así, pasaban los años y se fomentaba y robustecía la cultura patriarcal. Era lo normal.
Quizá sea por eso, porque siempre he creído que nací antes de tiempo, por lo que habitualmente me rodeo de gente joven. Sigo estudiando a pesar de que siempre soy la mayor. Sigo jugando a padel y haciendo deporte, aunque me ocurre lo mismo. Normalmente casi doblo la edad de la gente que me rodea.
Esta vertiente de mi vida, es la que me ha hecho y me hace ser peleona como diría mi hija. O inconformista como diría mi amiga Cristina.
Lo que no me dejó hacer la vida en mis años jóvenes, lo hago ahora. Siempre es tiempo. Mientras viva será mi tiempo.
¡Estoy tan contenta de ver un gobierno plagado de mujeres!
Estoy tan feliz de ver a las mujeres peleando y diciendo ¡hasta aquí!
Gracias Pedro Sánchez por tener esta sensibilidad. No sé dónde llegará este gobierno. Pronosticar ahora algo sería muy aventurado. Pero de momento ¡Gracias!
Esto no quiere decir que no esté algo temerosa de lanzar las campanas al vuelo. Es muy posible que con el escaso número de parlamentarios con los que cuenta el partido del Sr. Sánchez no pueda moverse mucho. Pero, en este camino que habéis iniciado, el primer paso, me ha gustado ¡MUCHO!
Me he emocionado al ver a la ministra de Defensa pasando revista a las tropas en su posesión del cargo. Todos hemos recordado a la que fue la primera ministra de Defensa Carmen Chacón. Y también, he recordado la discusión que tuve con un joven que se reía a carcajada limpia rememorando la imagen de la Sra. Chacón pasando revista con una prominente tripa de embarazada. Yo, que la miraba llena de orgullo, no podía entender que este joven se burlara de aquella manera. Con su simpleza, venía a querer decir que una embarazada cómo iba a dirigir a las tropas, a lo que yo conteste indignada que no conocía a ningún ministro hombre o mujer que tuviera que pegar "barrigazos" con los soldados. Se trataba de ser, o en este caso de tener, la suficiente inteligencia para dirigirles adecuadamente, y para eso, no creía que la barriga importase mucho.
Como digo, nadie sabe lo que ocurrirá. Pero en este momento lo disfruto. Y lo disfruto mucho. Porque si yo no he podido hacer lo que soñaba, las mujeres jóvenes de hoy si que pueden. Ahora ya no le podrán decir a ninguna, por cuestión de sexo, que ella no puede.
¡¡¡Vamosssssssss!!!
Optimissticos saludos a todas las mujeres y a los hombres que nos apoyan.
domingo, 10 de diciembre de 2017
Y LAS MUJERES DEL MUNDO DESPERTARON...
A la vista de los últimos acontecimientos es posible que sí, que las mujeres del mundo estemos despertando por fin.
Siglos y siglos de dominación del hombre sobre la mujer debido únicamente a su fuerza física es posible que estén viendo el principio del fin. Quizás esto sería lo que nos gustaría poder afirmar, pero la realidad es más cruda que todo eso.
Las mujeres siguen muriendo a manos de los hombres que un día les dijeron que las amaban. Las mujeres siguen siendo maltratadas, vejadas, humilladas.
Que callemos no quiere decir que nos guste o que lo deseemos. Y lo saben, ellos lo saben. Saben que muchas veces es por miedo. Por miedo a distintas causas, a que nos dejen de amar, a que se marchen, a perder un trabajo, o simplemente a perder un rango conseguido con mucho esfuerzo.
Pero de todo se cansa el ser humano. De todo. Hasta del miedo. Y es posible que sea este el momento en el que la mayoría de las mujeres del mundo incuido el poderoso Hollywood, haya dicho ¡se acabó! ¡Vamos a hablar! Vais a dejar de ser esos héroes maravillosos que habéis hecho creer que sois.
Ayer haciendo zaping por la tele me tropecé con una película que no me pareció mal. Me dispuse a verla, pero entonces hizo acto de presencia el protagonista y para mi desagrado se trataba de un hombre que hace años fue un gran héroe para mí, y por el éxito que sus películas tenían puedo suponer que también para muchas otras personas. Se trata de Dustin Hoffman. Grandes films que todos recordamos como El Graduado o Maraton Man nos hicieron pasar grandes momentos. Pero ayer cuando le ví aparecer en la pequeña pantalla, no fue lo mismo lo que sentí.
Fue un asco intenso que hizo que cambiara de canal rapidamente, porque lo que os pongo a continuación lo acababa de leer por la mañana.
Hipertextual Mónica Redondo 1 nov.
Siglos y siglos de dominación del hombre sobre la mujer debido únicamente a su fuerza física es posible que estén viendo el principio del fin. Quizás esto sería lo que nos gustaría poder afirmar, pero la realidad es más cruda que todo eso.
Las mujeres siguen muriendo a manos de los hombres que un día les dijeron que las amaban. Las mujeres siguen siendo maltratadas, vejadas, humilladas.
Que callemos no quiere decir que nos guste o que lo deseemos. Y lo saben, ellos lo saben. Saben que muchas veces es por miedo. Por miedo a distintas causas, a que nos dejen de amar, a que se marchen, a perder un trabajo, o simplemente a perder un rango conseguido con mucho esfuerzo.
Pero de todo se cansa el ser humano. De todo. Hasta del miedo. Y es posible que sea este el momento en el que la mayoría de las mujeres del mundo incuido el poderoso Hollywood, haya dicho ¡se acabó! ¡Vamos a hablar! Vais a dejar de ser esos héroes maravillosos que habéis hecho creer que sois.
Ayer haciendo zaping por la tele me tropecé con una película que no me pareció mal. Me dispuse a verla, pero entonces hizo acto de presencia el protagonista y para mi desagrado se trataba de un hombre que hace años fue un gran héroe para mí, y por el éxito que sus películas tenían puedo suponer que también para muchas otras personas. Se trata de Dustin Hoffman. Grandes films que todos recordamos como El Graduado o Maraton Man nos hicieron pasar grandes momentos. Pero ayer cuando le ví aparecer en la pequeña pantalla, no fue lo mismo lo que sentí.
Fue un asco intenso que hizo que cambiara de canal rapidamente, porque lo que os pongo a continuación lo acababa de leer por la mañana.
El director fue señalado por seis mujeres por sus actos sexuales inapropiados y la escritora Anna Graham Hunter explicó su experiencia con Hoffman.
Hipertextual Mónica Redondo 1 nov.
Todo empezó con una propuesta de Hoffman para ir a una habitación de hotel que había alquilado para descansar o repasar el texto de la obra. Allí, el actor le pidió que le hiciera un masaje en la espalda y, aunque ella se puso bastante nerviosa, accedió. Pero ese fue solo el comienzo.
En una de las escenas, la actriz tenía que reírse delante de un micrófono. Justo detrás de donde se encontraba la posición del micrófono se encontraba una silla en la que Hoffman se sentaba para descansar y beber agua entre escenas. Esa posición la utilizó para poder tocar a Kathryn Rossetter y meterle la mano debajo de su vestido.
"Después del espectáculo, él estaba ocupado con el productor y el director, así que no tuve acceso a él para abordarlo", recuerda la actriz. A partir de ahí, este comportamiento sucedió en casi todas las funciones en las que actuó, que eran de seis a ocho espectáculos semanales. Una noche, Dustin Hoffman decidió ir más allá y le metió los dedos en la vagina mientras la actriz tenía que reír delante del micrófono. "Noche tras noche fui a casa y lloré. Me retiré y me deprimí y no tuve buenas relaciones interpersonales con el elenco".
Triste ¿verdad? Pues parece ser que esto es lo que ha ocurrido con una larga lista de hombres poderosos y jóvenes actrices que han querido ganarse un puesto en la fama.
Pero no solamente en las altas esferas es así. Si nos quitamos la careta, podremos reconocer escenas muy cercanas y familiares.
No es extraño que cuando alguna mujer ha llegado a algún puesto medianamente importante se oiga a alguien decir: ¿Con quien se acuesta ésta para conseguir eso? Estos comentarios son los que nos matan. Si lo consigue un hombre es por sus méritos, si lo consigue una mujer es por sus "méritos" pero en la cama.
Solo nos queda confiar. Confiar en un futuro mejor, más justo y racional. Si las universidades están llenas de mujeres, ¿porqué son los hombres los que dirigen siempre?
¡Despertemos! Mujeres del mundo, no se trata de masculinizarnos, ni de arrebatar ninguna parcela de poder del hombre, solamente se trata de compartir, y aspirar a lo que nos merecemos. Que no cuente el sexo, ni la edad, ni la cara bonita para conseguir lo que cada una se merece. Que sea solamente su valía.
¡Ah! y compartamos un rechazo total a todos los monstruos horrorosos que pululan por ahí.
Saludos muy femeninamente optimistas desde Optimisstica.
martes, 12 de septiembre de 2017
OPTIMISSTICA: Melancolía en septiembre
OPTIMISSTICA: Melancolía en septiembre: Melancolía en septiembre Esto solo me quedó de tí. Canción de amor, en septiembre Que nunca se irá de mí. Arrivederchi fue tu adiós fina...
Melancolía en septiembre
Melancolía en septiembre
Esto solo me quedó de tí.
Canción de amor, en septiembre
Que nunca se irá de mí.
Arrivederchi fue tu adiós final.
Arrivederchi antes de partir.
Y al preguntarte cuando volverás
Tus llorosos ojos contestaron por tí.
Esto rezaba la canción de Peppino di Capri.
Nos hablaba del amor de verano. De la felicidad estival que con la llegada del otoño se iría para no volver. Noches de amor y días de playa que siempre añoraremos durante el invierno.
Pero Septiembre es más que melancolía. Septiembre es renovación, cambio, nuevos propósitos llegan para infundirnos fuerza y alegría de vivir.
Es curioso que cada año estamos ansiosos por recibir al verano, y es maravilloso, pero después y a fuerza de sudores, llegamos a desear que por fin se acabe y que vuelva el tiempo revuelto y lluvioso,pero al fin y al cabo más fresco y respirable, aunque tengamos que decir adiós a los placeres propios de las vacaciones.
Y es que de todo se cansa una.
Sí, el ser humano es así, necesita de los cambios. Necesitamos ir cambiando para poder saborear las distintas opciones que la vida nos ofrece. No nos conformamos con nada. Siempre queremos y añoramos lo que no tenemos. Y aquí es donde entra la naturaleza con sus distintas estaciones para ir satisfaciendo nuestros caprichosos deseos.
Septiembre al igual que ocurre en el cambio de año es momento de planes, de renovación. Momento de pensar qué estamos haciendo bien para seguir con ello y qué es lo que no hacemos tan bien para intentar darle la vuelta.
Por ejemplo, yo que soy una lectora empedernida, me doy cuenta que ultimamente ando un poco floja con este asunto. Tengo varios libros a medias y desde hoy me comprometo a terminarlos. Ando metida con:
Nunca es demasiado tarde, Princesa de Irene Villa. Ya sabéis como es esta mujer, un chute de optimismo para momentos de bajones estúpidos a los que todas alguna vez sucumbimos.
Siempre será Diciembre de Wendy Davies, premio Gran Angular 2017.
La balada de los elefantes de Joan Brady.
Libros muy distintos a lo que suelo leer, me gusta más andar en novela histórica, pero opino que leer hay que leer de todo. Por lo tanto me planteo seriamente terminarlos antes de que lo haga el mes.
Otro de los objetivos que solemos plantearnos es el de la dieta.
¡Uhm! dicho así suena a disgusto, parece que una dieta siempre tenga que ser restrictiva, pero no, no tiene porque ser así. Yo he empezado con algo que me encanta y que quiero trasmitiros.
Los batidos. Son un desayuno genial, sí, sí. No digo que comáis siempre a base de batidos, pero si os planteáis haceros uno en el desayuno os aseguro que iréis al trbajo pletóricas y llenas de energía.
Podéis buscar lo que más os guste. Por ejemplo a base de frutas. Con verduras y frutas. O como hago yo con un poco de todo.
Mi batido especial de las mañanas que os aseguro que me funciona de maravilla, es el siguiente:
En el vaso de la batidora pongo:
Tres dedos de bebida de avena.
Una fruta a elegir.
Dos cucharadas de polvo de proteínas.
Una cucharada de levadura de cerveza.
Una cucharadita de café de polen.
Una cucharadita de café de canela de Ceilán.
Un trocito de jenjibre.
Lo bato todo y si me queda muy espeso añado agua fria hasta dejarlo al gusto.
Bueno, pues este desayuno que hace unos deos meses que vengo tomando me da energía y buen humor para toda la mañana, y no tiene demasiadas calorías. No pretendo convertirme en diestista ni nada parecido, solamente os quiero contar como hago para disfrutar de una sana energía sin demasiadas calorías. Vosotros podéis adaptarlo a vuestros gustos. Pero si estudiais cada ingrediente veréis que todos poseen grandes cualidades para el bienestar de nuestro cuerpo.
Otro asunto más para la lista de septiembre. Retomar el deporte. Ya sabéis lo importante que es en la vida, para llenarnos de energía y para ser más felices. Yo además de jugar al padel he iniciado clases de acuagym. Me encantan, me relajan muchísimo y me alivian las sobrecargas del padel, por lo que pienso que se complementan de maravilla.
En total y resumiendo mi mes de septiembre viene con la recomendación de leer más, de comer bien y de hacer el deporte que nos guste y más felices nos haga.
Saludos saludables desde optimisstica.
Esto solo me quedó de tí.
Canción de amor, en septiembre
Que nunca se irá de mí.
Arrivederchi fue tu adiós final.
Arrivederchi antes de partir.
Y al preguntarte cuando volverás
Tus llorosos ojos contestaron por tí.
Esto rezaba la canción de Peppino di Capri.
Nos hablaba del amor de verano. De la felicidad estival que con la llegada del otoño se iría para no volver. Noches de amor y días de playa que siempre añoraremos durante el invierno.
Pero Septiembre es más que melancolía. Septiembre es renovación, cambio, nuevos propósitos llegan para infundirnos fuerza y alegría de vivir.
Es curioso que cada año estamos ansiosos por recibir al verano, y es maravilloso, pero después y a fuerza de sudores, llegamos a desear que por fin se acabe y que vuelva el tiempo revuelto y lluvioso,pero al fin y al cabo más fresco y respirable, aunque tengamos que decir adiós a los placeres propios de las vacaciones.
Y es que de todo se cansa una.
Sí, el ser humano es así, necesita de los cambios. Necesitamos ir cambiando para poder saborear las distintas opciones que la vida nos ofrece. No nos conformamos con nada. Siempre queremos y añoramos lo que no tenemos. Y aquí es donde entra la naturaleza con sus distintas estaciones para ir satisfaciendo nuestros caprichosos deseos.
Septiembre al igual que ocurre en el cambio de año es momento de planes, de renovación. Momento de pensar qué estamos haciendo bien para seguir con ello y qué es lo que no hacemos tan bien para intentar darle la vuelta.
Por ejemplo, yo que soy una lectora empedernida, me doy cuenta que ultimamente ando un poco floja con este asunto. Tengo varios libros a medias y desde hoy me comprometo a terminarlos. Ando metida con:
Nunca es demasiado tarde, Princesa de Irene Villa. Ya sabéis como es esta mujer, un chute de optimismo para momentos de bajones estúpidos a los que todas alguna vez sucumbimos.
Siempre será Diciembre de Wendy Davies, premio Gran Angular 2017.
La balada de los elefantes de Joan Brady.
Libros muy distintos a lo que suelo leer, me gusta más andar en novela histórica, pero opino que leer hay que leer de todo. Por lo tanto me planteo seriamente terminarlos antes de que lo haga el mes.
Otro de los objetivos que solemos plantearnos es el de la dieta.
¡Uhm! dicho así suena a disgusto, parece que una dieta siempre tenga que ser restrictiva, pero no, no tiene porque ser así. Yo he empezado con algo que me encanta y que quiero trasmitiros.
Los batidos. Son un desayuno genial, sí, sí. No digo que comáis siempre a base de batidos, pero si os planteáis haceros uno en el desayuno os aseguro que iréis al trbajo pletóricas y llenas de energía.
Podéis buscar lo que más os guste. Por ejemplo a base de frutas. Con verduras y frutas. O como hago yo con un poco de todo.
Mi batido especial de las mañanas que os aseguro que me funciona de maravilla, es el siguiente:
En el vaso de la batidora pongo:
Tres dedos de bebida de avena.
Una fruta a elegir.
Dos cucharadas de polvo de proteínas.
Una cucharada de levadura de cerveza.
Una cucharadita de café de polen.
Una cucharadita de café de canela de Ceilán.
Un trocito de jenjibre.
Lo bato todo y si me queda muy espeso añado agua fria hasta dejarlo al gusto.
Bueno, pues este desayuno que hace unos deos meses que vengo tomando me da energía y buen humor para toda la mañana, y no tiene demasiadas calorías. No pretendo convertirme en diestista ni nada parecido, solamente os quiero contar como hago para disfrutar de una sana energía sin demasiadas calorías. Vosotros podéis adaptarlo a vuestros gustos. Pero si estudiais cada ingrediente veréis que todos poseen grandes cualidades para el bienestar de nuestro cuerpo.
Otro asunto más para la lista de septiembre. Retomar el deporte. Ya sabéis lo importante que es en la vida, para llenarnos de energía y para ser más felices. Yo además de jugar al padel he iniciado clases de acuagym. Me encantan, me relajan muchísimo y me alivian las sobrecargas del padel, por lo que pienso que se complementan de maravilla.
En total y resumiendo mi mes de septiembre viene con la recomendación de leer más, de comer bien y de hacer el deporte que nos guste y más felices nos haga.
Saludos saludables desde optimisstica.
martes, 8 de agosto de 2017
¿HACERSE MAYOR ES UNA VERGUENZA?
Hay personas, afortunadamente, incluso puedo decir que algunas a mi alrededor, que cuidan, miman, respetan e incluso tratan con admiración a los que son más adultos. Pero hoy no vengo aquí a hablar de ellas, hoy quiero hablar de todo lo contrario, de los absurdos seres que tratan a los que han cumplido más años que ellos mismos, con un desprecio inaudito, como si acaso el hecho de haber cumplido menos años, fuese un valor perdurable.
Siempre he admirado a las personas con esa fuerza y voluntad extraordinarias, esas personas que van a la universidad a los sesenta, que no paran de trabajar, moverse, soñar. Pero ultimamente y a medida que voy cumpliendo años, tengo la sensación que no todo el mundo es así. Existe cierto extraño resquemor, que no acabo de entender. Es como si apartándose de los más mayores fuesen a perpetuar su juventud eternamente. Es un antinatural miedo a la madurez, que seguramente algún psicólogo achacaría al miedo a la muerte. Yo no intento entrar en esos matices, pero sí saco conclusiones al observar estas actitudes. Entiendo que cuando no se controla el miedo, es más fácil atacar al otro.
Si hay algo que no puedo cambiar es la edad. Bueno, no puedo y no quiero. Porque creo que mi edad es fantástica. Siempre lo es. Lo era cuando fuí joven y lo sigue siendo ahora que soy menos joven. Mi edad siempre será la mejor.
El otro día, en su programa, Risto Mejide se quejaba de la gente que tanto se fija en los años, Los "Edadistas" les llama él. Parece ser que se meten con la diferencia de edad entre él y su esposa. ¡No hagas caso Risto! ¡Vive tu vida y sé feliz!
A mí el efecto que me produce una persona que desprecia a alguien solamente por su edad es de pena. Porque amiga, tarde o temprano, si no te mueres antes, y más pronto de lo que te imaginas, estarás tu sentada en esa silla. Así que, solamente puedo desearte que te vaya bien. Yo prefiero mirar con esperanza a la edad adulta, yo prefiero fijarme en lo que van haciendo los que van delante y vivir plenamente.
Se piensa que es una osadía pretender que puedes hacer algo, sobretodo si es algo físico, mejor que alguien más joven. Se supone que cuando te haces mayor lo que debes hacer es quedarte en casa quejándote por alguna dolencia y aplaudir a los jóvenes. No pretender competir con ellos. ¡Qué barbaridad!
Hubo un tiempo en que se respetaba muchísimo a los mayores, se les escuchaba y obedecía. Se le animaba a participar en todas las actividades de la comunidad. Hoy parece, que para este sector, cumplir años sea algo apestoso, que solamente merece desprecio. Es como si temieran contaminarse.
Afortunadamente, este tipo de comportamientos te hace ver la calidad de las personas, y al igual que puedes ver lo malo, también se hace visible lo bueno. Estas situaciones te muestran a personas maravillosas que te buscan por tu calidad humana, que se acercan a tí por lo que aportas como ser único e irrepetible y no te están recordando continuamente la fecha de tu carnet de identidad.
Esta es mi filosofía. Pienso ser joven siempre, independientemente de los años que la vida me regale. Si alguien quiere acompañarme, estaré encantada de compartir mi pensamiento.
Ah! y una cosa.
Dirigido a los "edadistas". Somos mayores, pero aún no hemos perdido totalmente la memoria. No hace falta que nos recordéis a cada momento nuestra edad. De verdad, de verdad, que nos acordamos perfectamente de ella, y de otras muchas cosas.
Saludos juveniles desde optimisstica.
Siempre he admirado a las personas con esa fuerza y voluntad extraordinarias, esas personas que van a la universidad a los sesenta, que no paran de trabajar, moverse, soñar. Pero ultimamente y a medida que voy cumpliendo años, tengo la sensación que no todo el mundo es así. Existe cierto extraño resquemor, que no acabo de entender. Es como si apartándose de los más mayores fuesen a perpetuar su juventud eternamente. Es un antinatural miedo a la madurez, que seguramente algún psicólogo achacaría al miedo a la muerte. Yo no intento entrar en esos matices, pero sí saco conclusiones al observar estas actitudes. Entiendo que cuando no se controla el miedo, es más fácil atacar al otro.
Si hay algo que no puedo cambiar es la edad. Bueno, no puedo y no quiero. Porque creo que mi edad es fantástica. Siempre lo es. Lo era cuando fuí joven y lo sigue siendo ahora que soy menos joven. Mi edad siempre será la mejor.
El otro día, en su programa, Risto Mejide se quejaba de la gente que tanto se fija en los años, Los "Edadistas" les llama él. Parece ser que se meten con la diferencia de edad entre él y su esposa. ¡No hagas caso Risto! ¡Vive tu vida y sé feliz!
A mí el efecto que me produce una persona que desprecia a alguien solamente por su edad es de pena. Porque amiga, tarde o temprano, si no te mueres antes, y más pronto de lo que te imaginas, estarás tu sentada en esa silla. Así que, solamente puedo desearte que te vaya bien. Yo prefiero mirar con esperanza a la edad adulta, yo prefiero fijarme en lo que van haciendo los que van delante y vivir plenamente.
Se piensa que es una osadía pretender que puedes hacer algo, sobretodo si es algo físico, mejor que alguien más joven. Se supone que cuando te haces mayor lo que debes hacer es quedarte en casa quejándote por alguna dolencia y aplaudir a los jóvenes. No pretender competir con ellos. ¡Qué barbaridad!
Hubo un tiempo en que se respetaba muchísimo a los mayores, se les escuchaba y obedecía. Se le animaba a participar en todas las actividades de la comunidad. Hoy parece, que para este sector, cumplir años sea algo apestoso, que solamente merece desprecio. Es como si temieran contaminarse.
Afortunadamente, este tipo de comportamientos te hace ver la calidad de las personas, y al igual que puedes ver lo malo, también se hace visible lo bueno. Estas situaciones te muestran a personas maravillosas que te buscan por tu calidad humana, que se acercan a tí por lo que aportas como ser único e irrepetible y no te están recordando continuamente la fecha de tu carnet de identidad.
Esta es mi filosofía. Pienso ser joven siempre, independientemente de los años que la vida me regale. Si alguien quiere acompañarme, estaré encantada de compartir mi pensamiento.
Ah! y una cosa.
Dirigido a los "edadistas". Somos mayores, pero aún no hemos perdido totalmente la memoria. No hace falta que nos recordéis a cada momento nuestra edad. De verdad, de verdad, que nos acordamos perfectamente de ella, y de otras muchas cosas.
Saludos juveniles desde optimisstica.
domingo, 25 de junio de 2017
NOSTALGIA LLAMADA EGIPTO
Mi querido Egipto:
Cada año cuando el calor llega me invade tu recuerdo. Cierro los ojos y veo tu luz, tus colores, tus gentes, oigo tus sonidos.
Después de tantos años pasando los veranos contigo, ahora es difícil no hacerlo. Tu recuerdo duele cual amante traicionero.
Llevamos ya tres años sin vernos y te extraño. Te extraño tanto que me dueles. Puedo sentir el aire del Nilo en mi cara una noche de un caluroso Julio, asomada a La Cornise o paseando en una faluka.
Tantos tés en tus terrazas, Tanto sol en tu mar Rojo. Tanto amor de tus gentes.
Oigo la llamada del Almuecín en una de los mil minaretes del Cairo.
Puedo pasear por el Khan El Khalily, oler tus especias, ver tus coloridos abalorios, oir el murmullo de tus gentes.
Qué huella tan enorme me has dejado,
Te siento como mía y siento el dolor de tus gentes, porque al fín y al cabo son las gentes que me hicieron amarte y considerarte mi segunda patria.
Nunca te olvidé y prometo volver pronto. Prometo que todo será como antes. Yo hablando tu lengua y tú hablando la mía.
Te extraño mi querido Cairo.
. Esperaba el calor cada verano con ansiedad despuès del largo invierno.
Un abrazo a todos los que me acogieron con tanto amor. Un abrazo a mis alumnos de español y a mis profesores de árabe. Y un abrazo a los españoles que pude conocer ahí y que tanto te amaban también. Todo son buenos recuerdos y no puedo más que desearte tantas cosas buenas que te mereces.
Recuerdo tu lucha en La Primavera Árabe. Recuerdo tu plaza Tahrir llena hasta rebosar de gente pacífica pidiendo libertad. Soñabas y aunque quieran matar tus sueños, no te rindas, porque la libertad no es de unos pocos, la libertad es de todos y para todos.
NOS VEREMOS PRONTO
Cada año cuando el calor llega me invade tu recuerdo. Cierro los ojos y veo tu luz, tus colores, tus gentes, oigo tus sonidos.
Después de tantos años pasando los veranos contigo, ahora es difícil no hacerlo. Tu recuerdo duele cual amante traicionero.
Llevamos ya tres años sin vernos y te extraño. Te extraño tanto que me dueles. Puedo sentir el aire del Nilo en mi cara una noche de un caluroso Julio, asomada a La Cornise o paseando en una faluka.
Tantos tés en tus terrazas, Tanto sol en tu mar Rojo. Tanto amor de tus gentes.
Oigo la llamada del Almuecín en una de los mil minaretes del Cairo.
Qué huella tan enorme me has dejado,
Te siento como mía y siento el dolor de tus gentes, porque al fín y al cabo son las gentes que me hicieron amarte y considerarte mi segunda patria.
Nunca te olvidé y prometo volver pronto. Prometo que todo será como antes. Yo hablando tu lengua y tú hablando la mía.
. Esperaba el calor cada verano con ansiedad despuès del largo invierno.
Un abrazo a todos los que me acogieron con tanto amor. Un abrazo a mis alumnos de español y a mis profesores de árabe. Y un abrazo a los españoles que pude conocer ahí y que tanto te amaban también. Todo son buenos recuerdos y no puedo más que desearte tantas cosas buenas que te mereces.
Recuerdo tu lucha en La Primavera Árabe. Recuerdo tu plaza Tahrir llena hasta rebosar de gente pacífica pidiendo libertad. Soñabas y aunque quieran matar tus sueños, no te rindas, porque la libertad no es de unos pocos, la libertad es de todos y para todos.
NOS VEREMOS PRONTO
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